Padre e hijo presuntamente asesinaron a un adolescente y comieron su carne

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Desde el pasado miércoles 31 de enero se encontraba desaparecido un adolescente de 17 años de edad, el cual apareció muerto el viernes 2 de febrero en el sector El Muerto de la parroquia Negro Primer de Valencia.

El muchacho fue enterrado cerca de una quebrada, presuntamente fue asesinado por un problema que involucró dinero de algún negocio.

El día miércoles el jovencito protagonizó una discusión con un vecino y el hijo de éste, el cual también era menor de edad.

Según información de los familiares de la víctima, el joven recibió un golpe en la cabeza con un tubo, el cual le causó la muerte instantánea, posterior los homicidas habrían cortado su cuerpo en pedazo, lo quemaron y comieron algunas partes de la carne blanda. 

“Lo único que sabemos es que discutieron por 500 mil bolívares, pero no sabemos quién los debía, ni quién quería quedarse con ese dinero”, declaró una pariente del fallecido al diario La Calle.

En el homicidio al parecer estarían involucradas dos primas del menor asesinado, quienes presuntamente actuaron en calidad de complicidad, hipótesis que está en investigación de la Policía Científica.

Los últimos que mantuvieron comunicación con el fallecido fueron el vecino de 40 años y su hijo de 17. Eran los principales sospechosos; éstos confesaron todo lo ocurrido.

Una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) acudió al sitio del hallazgo, allí colectaron restos del cadáver y evidenciaron la fogata donde cocinaron la carne e intentaron descomponer los huesos, que al final fueron enterrados.

Se conoció que el adolescente curso estudios hasta sexto grado de primaria y trabajaba como agricultor; vivía con sus familiares ya que era huérfano de madre.

El dantesco homicidio que involucra canibalismo está bajo las averiguaciones de la Fiscalía 22 de menores y la 27 del Ministerio Público en Carabobo.

“Los comegente”


Padre e hijo, quienes confesaron el crimen, se encuentra recluidos en los calabozos del Cicpc, donde no fueron bien recibidos por el resto de la comunidad carcelaria.

Los privados de libertad solicitaron que “los comegente” fueran aislados en celdas especiales, en vista que temen de “los caníbales valencianos”.

Los delincuentes pidieron resguardo para no correr con la misma suerte que el jovencito.